Multirresistencia bacteriana: un reto compartido para la seguridad del paciente
- La semana pasada, Lucia Llana, vocal de Asendhi, asistió a esta interesante charla, en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
- La resistencia a los antibióticos es un tema recurrente y muy preocupante para los pacientes de Hidradenitis.
- Lejos de ser un problema que solo compete al personal sanitario, es una lucha colectiva que involucra directamente al paciente y a su familia.

Esta pasada semana, se celebró en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, una charla sobre el tema de la multirresistencia antibiótica, cuidados intensivos, que tiene que ver con el ciclo de conferencias, que se realizan cada mes en el hospital con el paciente como protagonista.
En esta ocasión, en esta mesa redonda, estuvieron presentes distintos profesionales en el ámbito de la sanidad, como Luisma Claraco, Jefe de sección de Medicina Intensivista del HUMS, que hizo de moderador del evento; Ana Cortes Ramos, Médica en Medicina Preventiva; Belén Carrillo Torrijo, Enfermera de Medicina Preventiva; Patricia Mora, FEA en Medicina Intensivista; Natalia García, Enfermería Medicina Intensivista; Ana Isabel López, Microbiología Hospital Universitario Miguel Servet; Rosa Martínez, PROA; Carmen Martínez, Enfermería PROA y por último, Rafael Huarte Lacunza, Jefe de sección de Farmacia. Además, como paciente y miembro de la Asociación de Enfermos de Hidrosadenitis Supurativa (ASENDHI), también asistió a esta conferencia, nuestra compañera, Lucía Llana.


Con todos ellos, se trató de dar una visión de cómo está el hospital con respecto a este tema.
La primera parte trató sobre su experiencia: ¿Qué se ha hecho en materia de humanización para mejorar la del paciente?
La segunda, de las anteriores, ¿en qué acciones se considera que se debería seguir profundizando?
Y por último, se habló de si se considera que se debería añadir un área nueva de trabajo que no se haya tenido en cuenta hasta ahora, la multirresistencia bacteriana que es uno de los mayores desafíos de la medicina moderna, cuyo abordaje requiere un enfoque multidisciplinar que une a médicos, enfermeros, farmacéuticos, microbiólogos y especialistas en medicina preventiva. Lejos de ser un problema que solo compete al personal sanitario, es una lucha colectiva que involucra directamente al paciente y a su familia.
Colonización frente a infección: convivir con bacterias
Es vital entender que todos los seres humanos convivimos con bacterias en simbiosis; estas forman parte de nuestro organismo y nos ayudan a proteger las mucosas o sintetizar vitaminas. El problema surge con la colonización por gérmenes resistentes, que ocurre frecuentemente cuando los tratamientos antibióticos eliminan la flora habitual, permitiendo que bacterias oportunistas ocupen su lugar.
Es fundamental distinguir la colonización de la infección: se habla de infección solo cuando existen síntomas clínicos y el germen causa un daño real al paciente, momento en el cual el tratamiento debe ser específico, ya que los antibióticos comunes suelen ser ineficaces.
El entorno hospitalario y la seguridad
Los hospitales de tercer nivel, debido a su complejidad y al volumen de pacientes vulnerables, son puntos críticos de vigilancia. Aunque en regiones como Aragón, la situación de ciertas resistencias de amplio espectro está relativamente controlada, la vigilancia es constante en unidades críticas como la UCI. Datos del hospital muestran que la estancia media aumenta significativamente cuando un paciente presenta colonización o infección por multirresistentes, aunque esto se asocia a menudo con la gravedad de la patología de base del paciente.
El impacto humano del aislamiento
El diagnóstico de un germen multirresistente conlleva medidas de contacto que impactan emocionalmente. La aparición de carteles de alerta, batas y guantes en la puerta de la habitación puede impresionar a familiares y pacientes. Existe el riesgo real de que el paciente se sienta solo o que el personal, debido a la carga asistencial que supone vestirse con el equipo de protección, reduzca las entradas al box para acompañar o interactuar. Por ello, los expertos abogan por humanizar el aislamiento, normalizando el uso de barreras y asegurando que el paciente reciba el mismo nivel de atención y calidez humana.
Prevención: El poder del lavado de manos
La medida de prevención más eficaz y económica es la higiene de manos. A pesar de ser un conocimiento universal, su cumplimiento no siempre es perfecto. Curiosamente, el uso excesivo de batas y guantes puede actuar como un objeto de distracción, provocando que se olvide el lavado de manos, que es el pilar fundamental para evitar que las bacterias viajen a través del contacto directo o de objetos contaminados (fómites).
Un compromiso con el futuro
A través de programas como el PROA (Optimización de Antimicrobianos), se trabaja para que cada paciente reciba el fármaco más eficaz con la menor toxicidad posible. El objetivo final es preservar los antibióticos para las generaciones futuras, evitando tratamientos innecesarios que solo fortalecen a las bacterias.
Finalmente, es esencial evitar el sensacionalismo de términos como «virus de quirófano» o «bacterias asesinas». La información debe ser clara, utilizando trípticos informativos que apoyen la comunicación verbal directa, garantizando que el paciente entienda su situación sin miedos infundados. Gracias a las alertas en la historia clínica electrónica, el sistema sanitario puede hoy identificar a estos pacientes en sus reingresos, garantizando una continuidad asistencial segura para todos.